Tardes cálidas y siesta de ventilador
En regiones calurosas, elige brisas marinas con albahaca o pepino acuoso. Sella cortinas, baja luces y enciende solo diez minutos para refrescar la percepción sin calentar la estancia. Acompaña con agua con hojas cítricas y música lenta. Cuando termines, escribe qué sensaciones bajaron de intensidad. Con el tiempo, tu cuerpo anticipa ese respiro y rinde mejor, incluso en días en los que el asfalto vibra y cansa.